Cinco años más tarde, me compré la Zeus de acero que tengo actualmente (y que considero mi bici de carretera "definitiva") y le di la Trek a un amigo que comenzaba en estas lides. La utilizó un par de veces y la dejó en el trastero...
Hasta que el año pasado, 2013, decidí rescatarla. Pensaba convertirla en una "fixie" (forma guay de llamar a una bici de piñón fijo), pero mi mecánico de cabecera me quitó la idea: vivimos en un ciudad con muchas cuestas y ya no tenemos edad para cañear las rodillas. Así que la convertí en una "single speed" (forma guay de llamar a una bici sin cambios). Precisamente para conseguir un desarrollo más adecuado para las cuestas, quité el plato grande y dejé el pequeño (un "compact" de 32).
El único inconveniente fue que el cuadro no tenía las punteras traseras horizontales (para poder ajustar la rueda según la longitud de la cadena) y tuve que utilizar un tensor. Por lo demás, el resultado es espectacular: sencillez mecánica y, sobre todo, ¡una ligereza asombrosa!
Recién salida del trastero (septiembre 2013)
Terminada (noviembre 2013)

