miércoles, 12 de enero de 2011

La experiencia de una bici plegable


Después de consultar algunas webs y foros de ciclismo urbano, en el año 2008 decidí comprarme una bicicleta plegable con la idea de utilizarla para ir al curro e, incluso, para cicloturismo de alforjas por carretera(*).
Mi opción favorita era (y sigue siendo) la Brompton, pero dado su elevado precio opté por buscar otra marca para probar que tal funcionan sin gastarme demasiado dinero.
Después de comparar entre varias marcas y modelos, me decidí por una Dahón Speed D7, por los siguientes motivos:
  • Cuadro de acero (mi material favorito). El modelo Vitesse es idéntico pero en aluminio.
  • Siete velocidades, suficientes para el uso previsto, y muy bien escalonadas.
  • Completo equipamiento: guardabarros (¿para qué mojarte de salpicaduras pudiendo evitarlo?) y portabultos trasero.
  • Peso aceptable: 12 Kg.
  • Buen diseño.

La compré por Internet en Inglaterra (en una conocida tienda on-line) por sólo 280 euros, porque era un modelo de 2007, y el envío gratis. Todo salió perfecto.
Después de más de dos años de usar la bicicleta, puedo decir que el resultado es excelente. Cómoda de plegar, marchas bien escalonadas, buen comportamiento y estabilidad a pesar de las ruedas de 20 pulgadas...
Además, he podido observar que las veces que me he tenido que subir a la acera (pido perdón por ello, pero en ocasiones es inevitable), a los peatones no les parece tan "agresiva" como una bicicleta convencional. En cualquier caso, en esas situaciones siempre voy muy despacio y echo el pie a tierra antes de molestar a los peatones.
Por último, a quien le guste llamar la atención (en el buen sentido), esta Dahon no pasa desapercibida.

Conclusiones:
  1. La bicicleta plegable es ideal para uso urbano y, especialmente, para combinar su uso con otros modos de transporte.
  2. Tiene el inconveniente de que no puede dejarse atada en la calle, si entras en una tienda o restaurante, porque las tijas de sillín y manillar tienen cierres rápidos para el plegado.
  3. No le puedo poner pegas a esta Dahon, pero desde que mi economía me lo permita, me compraré una Brompton.

(*) Ver la entrada: Vuelta a la isla de Tenerife en bicicleta plegable.